109 palabras
Producir un sonido claro, agudo y repetido.
Estado de debilidad o inercia física y mental.
Revelación súbita que ilumina con claridad algo antes incomprendido.
Estado de separación o desposesión de algo o alguien.
Que no puede detenerse ni evitarse por ningún medio.
Capacidad de lograr un efecto deseado con los medios utilizados.
Personas que actúan sin prudencia ni advertencia previa.
Descubrimiento inesperado y afortunado.
Ceder al peso de las emociones, soltar la carga interna.
Momento del día en que el sol se pone en el horizonte.
Inquietud profunda del ánimo que no encuentra descanso. Una agitación interior sin causa clara.
Que tiende a evitar el contacto, que se escapa cuando se intenta alcanzar. Huidizo pero no hostil.
Falto de vigor y energía, con una lentitud que no es del todo desagradable. Débil con gracia.
En estado de espera activa, con la atención puesta en lo que está por ocurrir.
Estado mental de confusión intensa y alucinaciones. Por extensión, entusiasmo o pasión llevados al extremo.
El estado de quien ha perdido el camino, literal o metafóricamente. La desorientación que no sabe cómo volver.
Sensación de aburrimiento profundo mezclado con disgusto leve. El cansancio de lo que ya no sorprende.
Envuelto en bruma o neblina. Por extensión, confuso o difícil de distinguir con claridad.
Quebradura profunda del ánimo o de la salud. Un daño que no es superficial sino que toca lo estructural.
Que no puede expresarse con palabras por ser demasiado intenso, sutil o sagrado.
Con curvas y ondulaciones, que no va en línea recta. Por extensión, complejo y no directo en el carácter.
La cualidad de lo que pasa rápidamente y no puede retenerse. La conciencia del tiempo que escapa.
Zona de sombra parcial entre la luz plena y la oscuridad total. Una claridad que no termina de iluminar.
Que va de un lugar a otro sin destino fijo. Que no tiene donde quedarse o no quiere tenerlo.
Que actúa o habla con lentitud deliberada y tranquila. El tempo de quien no tiene prisa.
Señal o intuición de algo que está por ocurrir, generalmente de carácter adverso. El futuro que se filtra antes de llegar.
Mirar con atención tranquila y detenida. Observar sin interferir, dejando que lo que se ve llegue plenamente.
Que rehuye el trato con los demás, que se aleja de la gente no por timidez sino por elección.
Sufrimiento o angustia prolongada. Prueba dura que pone a alguien a punto de quebrarse.
La pérdida del recuerdo, voluntaria o no. El proceso por el que lo vivido se va borrando.
Hablar en voz muy baja o producir un sonido suave e indistinto. El lenguaje que elige no interrumpir el silencio.
Angustia e inquietud ante algo incierto que se teme. La sensación de peligro que aún no tiene forma.
En calma, sin alteración ni agitación. La quietud que viene de dentro, no de la ausencia de problemas.
El acto de traer algo al presente a través del recuerdo o la imaginación. La capacidad de hacer presente lo ausente.
Hablar en voz muy baja, casi entre dientes. Decir algo sin querer que llegue del todo.
Curva pronunciada de un camino, río o cualquier trayecto. El lugar donde el rumbo cambia sin previo aviso.
Aire que se exhala o que pasa suavemente. Por extensión, lo que dura un instante y luego ya no está.
Angustia intensa y dolor del ánimo. Una aflicción que aprieta el pecho y no encuentra alivio fácil.
La condición de quien tiene raíces profundas en un lugar, cultura o comunidad. Lo opuesto al desarraigo.
Movimiento alternado de un lado al otro. Por extensión, las oscilaciones de la vida, la fortuna o el ánimo.
Resplandor intenso y brillante. La luz que no se limita a iluminar sino que deslumbra.
Abertura pequeña entre dos cosas que no encajan del todo. Por extensión, la mínima posibilidad que permite la esperanza.
Que se hace a escondidas, con discreción obligada. Lo que existe sin querer ser visto.
El punto de entrada o límite entre dos espacios o estados. El borde desde el que algo comienza o termina.
Percibir algo sin razonamiento explícito, por una especie de conocimiento directo no mediado.
Hacer que algo o alguien guarde silencio. También: sofocar una duda, un miedo, un recuerdo.
Absorto en los propios pensamientos, ajeno al entorno. No es distracción: es una presencia total hacia adentro.
Deslizarse y escaparse por un espacio estrecho. También: zafarse de una situación difícil con habilidad.
Lugar tranquilo en un río donde la corriente se detiene o ralentiza. Por extensión, lugar o momento de paz en medio del movimiento.
Sorpresa intensa ante algo que supera lo esperado. El estado de quien no puede dejar de mirar.
Sentimiento suave de afecto y compasión. La disposición a tratar con delicadeza lo que es frágil o pequeño.
Dolor moral por haber actuado mal. El que muerde desde dentro, sin que nada externo lo provoque.
Tranquilidad y calma profundas. La ausencia de agitación que permite estar plenamente en el presente.
Con poca luz o de carácter oscuro y melancólico. Una presencia que no invita a la ligereza.
Marchito, sin vigor o lozanía. También: triste o abatido sin razón aparente.
Que dura muy poco tiempo, que pasa con rapidez. Tiene cierta belleza inherente en su brevedad.
Tristeza vaga y profunda, a menudo sin causa concreta. Una disposición anímica que tiñe la percepción de lo bello con una sombra.
Que expresa mucho con pocas palabras. La economía verbal como virtud o como carácter.
Convicción firme sobre algo. El saber sin necesidad de prueba adicional.
Disgusto o pena causados por algo que decepciona o hiere. El sabor amargo que deja lo que salió mal.
Vagar sin rumbo fijo. También: equivocarse. Las dos acepciones se tocan: el que erra camina y el que camina puede errar.
Claridad mental para percibir y comprender con precisión, especialmente en momentos difíciles.
Llevado por una emoción intensa, dominado por el impulso. El que actúa desde la pasión sin mediación.
De poco peso, intensidad o importancia. Lo que roza sin dejar marca, lo que pasa sin detenerse.
Sueño o proyecto irrealizable, nacido de la imaginación y no de la posibilidad. Un deseo que no puede cumplirse.
Lo que no puede deshacerse ni volver a su estado anterior. Lo que sucede de una sola vez y para siempre.
Tan fino o delicado que cuesta percibir o distinguir. Lo que actúa sin hacerse notar del todo.
Extraviar el camino o la dirección. Por extensión, sumergirse en algo hasta olvidarse de lo demás.
La parte más alta de una montaña o de cualquier jerarquía. El punto al que se llega después del esfuerzo.
Lo que hay detrás de la apariencia, el fondo oculto de algo. La realidad que no se ve a primera vista.
La línea donde la tierra o el mar parecen unirse con el cielo. Por extensión, lo que se puede alcanzar o imaginar como posible.
Que prescinde de lo superfluo, sencillo hasta el rigor. La reducción a lo esencial como elección estética o moral.
Tendencia a mantenerse en el estado en que se está, a no cambiar sin una fuerza externa que lo provoque.
Delgado, débil, de poca intensidad. Lo que existe apenas, en el límite de la percepción.
Fuego encendido que da luz y calor. La llama que convoca y reúne.
Lo más profundo e interior de una persona. También: lo que se comparte solo con quien se tiene confianza plena.
Sin límites claros, disperso, que no tiene una forma definida. Lo que se extiende sin concentrarse.
Sonido suave, continuo y poco articulado. El rumor que hace el agua, el viento, o las voces lejanas.
Perder concentración o intensidad al mezclarse o dispersarse. Lo que se va haciendo menos denso.
Estado afectivo de cierta intensidad que moviliza el cuerpo y la mente. La respuesta inmediata ante lo que nos importa.
Estado entre el sueño y la vigilia en que la conciencia flota sin anclarse del todo. La frontera porosa entre dormir y estar despierto.
Deseo vivo e intenso hacia algo que se percibe lejano o difícil de alcanzar.
El estado de estar solo, con o sin sufrimiento. La ausencia de otros que puede ser buscada o impuesta.
Percibir algo de manera confusa, a lo lejos o de forma intuitiva. Ver sin ver del todo.
Perder fuerza o nitidez hasta casi desaparecer. Irse borrando sin un momento claro de fin.
Tardar más de lo necesario en algo. Quedarse con un momento más de lo que exige la prisa.
Que existe pero no se manifiesta todavía. Lo que está ahí, esperando el momento de salir.
Instalarse en un lugar o en el interior de alguien de forma duradera. Hacer nido, crear arraigo.
Sentimiento de disgusto o resentimiento profundo, generalmente por una decepción o una injusticia.
Representación de una figura en perspectiva de profundidad extrema. Por extensión, una visión parcial que sugiere más de lo que muestra.
Mecer suavemente. Por extensión, proteger o contener algo frágil con cuidado y ternura.
Sentimiento de tristeza y melancolía por algo que ya no está o que nunca fue. Un deseo profundo de recuperar lo perdido.
Niebla ligera o neblina que difumina los contornos. Por extensión, confusión suave de la mente o del recuerdo.
Interrupción breve de algo. El espacio de silencio en la música, en el habla, en la vida.
Profundidad inmensa y oscura. Por extensión, la distancia que separa dos cosas o la profundidad de algo inabarcable.
Suspensión temporal de un conflicto o de una tensión. El acuerdo tácito de dejar de pelear por un momento.
Cualidad de lo que es ligero, sin peso ni gravedad. La gracia de quien no carga con más de lo necesario.
Estar suspendido en el aire sobre algo. Por extensión, amenazar sin materializarse todavía.
La distribución de luces y sombras en una composición visual. Por extensión, una mezcla de aspectos opuestos en una persona o situación.
Tener la sensación anticipada de que algo ocurrirá, sin poder justificarlo racionalmente.
Ardor intenso en los sentimientos o en la dedicación a algo. El calor que produce la convicción.
Sensación de que todo gira o de que uno va a perder el equilibrio. Por extensión, la angustia ante lo que es demasiado grande o rápido.
Zona densa del bosque donde la vegetación es muy cerrada. Por extensión, lo que es difícil de atravesar por su densidad.
Añoranza de un tiempo pasado o de un lugar lejano. El dolor de lo que fue y ya no puede ser.
Hacer más profundo. Ir más allá de la superficie, ya sea en un agujero o en un pensamiento.
Rondar un lugar o un tema sin entrar de lleno. Estar cerca sin comprometerse a estar.
Impulso súbito e intenso que arrastra la voluntad. La emoción que actúa antes de que la razón pueda intervenir.
Muy escondido, retirado o apartado. Lo que existe en el fondo más profundo, difícil de acceder.
El tiempo de luz difusa que precede al amanecer o sigue al ocaso. La hora en que el cielo no es ni noche ni día.
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