Vagar sin rumbo fijo. También: equivocarse. Las dos acepciones se tocan: el que erra camina y el que camina puede errar.
Matiz
La doble acepción es su riqueza: errar es a la vez movimiento sin destino y equivocación que también mueve.
“Pasó horas errando por calles que no conocía, sin querer llegar a ninguna parte.”